Maze Runner: La cura mortal by James Dashner

Maze Runner: La cura mortal by James Dashner

Author:James Dashner [Dashner, James]
Language: spa
Format: epub
Tags: Novela, Juvenil, Fantástico
Publisher: ePubLibre
Published: 2011-10-11T04:00:00+00:00


Capítulo 33

Caminaron durante una hora y no vieron un solo automóvil, mucho menos un taxi. Se toparon con algunas personas aisladas y con las máquinas de la poli, que emitían ese inquietante sonido en sus vuelos errantes. Cada dos o tres minutos escuchaban algún ruido distante que a Thomas le recordaba el Desierto: alguien hablando muy fuerte, un grito, una risa siniestra. Mientras la luz iba dejando paso a la oscuridad, comenzó a sentirse cada vez más asustado.

Finalmente, Brenda se detuvo para hablarles.

—Tendremos que esperar a mañana —anuncios. Esta noche no vamos a conseguir transporte y estamos muy lejos como para ir caminando. Tenemos que dormir para estar frescos por la mañana.

Thomas odiaba tener que admitir que ella estaba en lo cierto.

—Tiene que haber una forma de llegar hasta la nave —insistió Minho.

Jorge le dio un apretón en el hombro.

—Es inútil, hermano. El aeropuerto está a no menos de dieciséis kilómetros. Y por el aspecto de esta ciudad, nos van a asaltar, disparar o dar una buena paliza en el camino. Brenda tiene razón, es mejor descansar e ir mañana a ayudarlo.

Thomas se dio cuenta de que Minho quería comportarse como el mismo tipo desafiante de siempre, pero aceptó la propuesta sin discutir. Lo que había dicho Jorge era incuestionable. La ciudad era inmensa, se había hecho de noche y no conocían bien el lugar.

—¿El hotel está cerca? —preguntó Thomas. Se convenció a sí mismo de que Newt podría arreglárselas otra noche sin ellos.

Jorge señaló hacia su izquierda.

—A unas pocas cuadras.

Enfilaron en esa dirección.

Faltaba solo una cuadra cuando Jorge se detuvo en seco con una mano en el aire y un dedo en los labios. Thomas frenó bruscamente: una señal de alarma erizó de pronto sus nervios.

—¿Qué pasa? —preguntó Minho.

Jorge caminó en círculo para examinar la zona que los rodeaba y Thomas lo imitó, al tiempo que se preguntaba qué habría inquietado a su guía. La oscuridad se había instalado por completo y los pocos faroles de la calle que vieron no lograban atravesarla. El mundo que Thomas alcanzaba a percibir parecía hecho de sombras e imaginó cosas horribles que acechaban detrás de cada una de ellas.

—¿Qué pasa? —susurró Minho nuevamente.

—Tengo la sensación de que escucho algo detrás de nosotros —replicó Jorge—. Un murmullo. ¿Alguien más…?

—¡Allí! —aulló Brenda, su voz sonó como un relámpago en el silencio—. ¿Vieron eso? —exclamó, apuntando hacia la izquierda.

Thomas hizo un esfuerzo pero no logró ver nada. Hasta donde alcanzaba su vista, las calles parecían desiertas.

—Alguien estaba saliendo de atrás de ese edificio y luego retrocedió de un salto. Les juro que lo vi.

—¡Hola! —gritó Minho—, ¿quién anda ahí?

—¿Estás loco? —susurró Thomas—, entremos al hotel.

—Cálmate, viejo. Si ellos quisieran dispararnos o algo así, ¿no crees que ya lo habrían hecho?

Exasperado, Thomas suspiró largamente. No le gustaba el aspecto que había tomado la situación.

—Yo debería haber dicho algo la primera vez que lo oí —dijo Jorge.

—Seguro que no es nada —intervino Brenda—. Y si hay algo, no sirve de nada que nos quedemos aquí. Vayamos al hotel.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.